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Destino: Curacao Descubre el encanto de está isla del Caribe

POR Blanca Bendeck 9 de Septiembre de 2012

Una paradisíaca isla en el Caribe para una luna de miel inolvidable

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Curacao, pensé, que nombre tan exótico para una isla del Caribe. Y más aún con influencia europea. No podía esperar más.

Abordé un vuelo de COPA hacia Panamá, mi primera escala, donde pasé un día fantástico. Llegué a mi hotel, el Courtyard Panamá Metromall. Un hotel bien ubicado, moderno y confortable. Tomé un tour por la ciudad. Amazing!

Sus edificios… parece un New York en pequeño o la Dubai de Centroamérica, como suelen llamar a Panamá. Luego, shopping shopping en Mall Multiplaza: Chanel, Armani, Carolina Herrera, Louis Vuitton...

Imposible resistirse a este paraíso de las compras. A la mañana siguiente tomé mi vuelo de COPA hacia Curacao, un viaje súper cómodo y confortable, con atención de primera. Una hora y 45 minutos después asomaban por la ventana alegres edificios de colores.

La espera había terminado. Al llegar a Curacao, una isla caribeña holandesa, ubicada a 50 kilómetros de la costa occidental de Venezuela, me recibieron con una bienvenida en español y papiamento, la lengua oficial de la isla, cuyo léxico procede del portugués y la mezcla de palabras de varios idiomas.

Yuvira, mi guía y anfitriona de Rumba Tours, me esperaba con una sonrisa. Una experta conocedora de la historia y lo mejor de Curacao. No puedes ir a la isla y no contratar sus servicios. Durante mi trayecto al hotel resumió de forma interesante la historia de Curacao, descubierta en 1499 por Alonso de Ojeda, uno de los tenientes de Cristóbal Colón, y que permaneció bajo el dominio español por 135 años, hasta la invasión por parte de los holandeses en 1634.

Llegamos al Renaissance Curaçao Resort & Casino. Un Starbucks y una fila de tiendas me dieron la bienvenida: Armani, Mango, Swarovski, Furla, Guess… “más shopping”, pensé.

Unos amables botones recogieron el equipaje y me condujeron hacia la suite, y qué sorpresa: una habitación con balcón y vista al mar, qué más puedo pedir. Las camas sencillamente divinas! Dormir no fue ningún problema.

Por las tardes escuchaba música y leía un libro mientras apreciaba la fabulosa vista. Priceless! Por la tarde salí a caminar por el resort, ubicado en medio del color y la belleza de la histórica y caribeña ciudad de Willimstead, capital de Curacao. Ahí me encontré una variedad de restaurantes y bares muy al estilo europeo, tiendas de souvenirs y por supuesto, subí al Rif Fort, un señorial monumento del siglo XIX nombrado Patrimonio Mundial por la UNESCO.

Desde ahí se aprecia aún más el encanto de la isla, con sus casitas de colores muy al estilo holandés y conciertos de música en vivo. Es una isla muy segura, así que caminar por sus calles no es problema. El segundo día me esperaba un tour por la isla, que atesora playas de arenas blancas y cristalinas, consideradas entre las mejores del mundo.

El recorrido incluía visitas a museos y galerías de arte. No se pueden perder la de la artista Nena Sánchez! También me tomé el tiempo de descubrir la verdadera cocina de Curacao en el Restaurante y Comedor Krioyo. No se pierdan el Kabrito Stoba Tutú. Delicioso!

Al regreso al hotel, a disfrutar de su piscina, tan infinitacomo el océano, con arena blanca, palmeras y agua demar. Relajante!

Mi siguiente destino, el Marriott Curacao Beach Resort & Emerald Casino. Cruzar el umbral es como entrar a un club en Ibiza.

Este resort de lujo, ubicado en la bahía de Piscadera, ofrece una playa privada y arrecifes a sólo seis metros de la costa.

Ahí me atendió Melissa Maduro, quien me acompañó a un recorrido por el hotel, sus habitaciones con vista al mar, sus restaurantes y su playa. Luego me invitó a comer al deck con vista al mar.

Mientras caía el sol, hablamos de todo sobre Curacao, su influencia europea, judía, su legado histórico que traspasa generaciones y el ambiente cosmopolita de su capital, con una colorida arquitectura inspirada en la colonial holandesa del siglo XVII.

Empezamos con una variedad de mini cocteles de ceviche de pescado, caracol y tuna, luego, el plato principal: una langosta al grill, espárragos y risotto. Divino! Y de postre: un delicioso pastel dechocolate. Al regreso al hotel, probé suerte en el casino,como me divertí!

A la mañana siguiente me fui de paseo a algunas de las 30 playas de la isla, a la fábrica del famoso licor Blue Curacao y a admirar los flamingos rosados. Más museos y tiendas de souvenirs.

DÓNDE HOSPEDARSE. Renaissance Curacao Resort & Casino. Construidoen la zona histórica Rif Fort, este hotel cuenta con unclub de playa privado, casino, el spa Okeanos, tiendas,cafés y bares al aire libre.Curacao Marriott Beach Resort & Emerald Casino.

Resort de lujo en Curacao con playa privada, piscina, numerososrestaurantes y el centro de deportes acuáticosde 5 estrellas PADI Dive ubicado en la playa, sobre unarrecife de coral natural.

Para cotizar o reservar las tarifas de descuento exclusivas para residentes de Latinoamérica y del Caribe puede reservar en línea www.espanol.marriott.com e ingrese elCódigo Corporativo/Promocional “LAC”.

Para contactar en Honduras, llame a su representante de Marriott, Anaconda, Tel. 2550-0387.

Cómo llegar: Copa Airlines ofrece vuelos directos, cuatro días a lasemana, desde Panamá. www.copa.com

Reservaciones 2220-5220

Para agendar: www.rumbatours.com

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